sábado, 10 de abril de 2010

El arquero inmóvil, Eduardo Becerra

El cuento literario nace dentro de las coordenadas de la modernidad como consecuencia de las nuevas condiciones sociales, históricas y culturales que inaugura. Por ello, no hay que olvidar que las principales características del género destacadas por la teoría literaria y los propios escritores en los últimos ciento cincuenta años son antes que nada y específicamente aquellas pautas que trazan su forma en su travesía por el espacio de la literatura moderna.

“El arquero inmóvil” es una selección de ensayos que reflexionan sobre el proceso de creación de una obra breve, escritos todos por autores que, en mayor o menor medida, se han dedicado al relato, como Ángel Zapata, Hipólito G. Navarro, Eloy Tizón, Cristina Cerrada o Mercedes Cebrián.

De hecho, el subtítulo del libro es “Nuevas poéticas sobre el cuento”. Como Eduardo Becerra, encargado de la edición y recopilación, dice en el prólogo, a los escritores «se les pidió la elaboración de una poética del cuento que explicara al menos en parte su propia obra creativa dentro del género, y asimismo que supusiera una cierta toma de posición frente a las definiciones clásicas». Así pues, lo que encontramos en “El arquero inmóvil” es una colección de teorías, de visiones, de opiniones, de confesiones, acerca de lo que supone para unos cuantos autores el hecho de crear y concebir un cuento.

Mi opinión: un disfrute para quien gusta de este género.

viernes, 2 de abril de 2010

La hermana, Sándor Márai

Escrita en 1946 a continuación de El último encuentro, esta novela es otro claro exponente de la especial sensibilidad y talento del gran autor húngaro para abordar las preocupaciones primordiales del ser humano, aquellas que trascienden los momentos históricos y las fronteras geográficas. La pasión, el dolor, la enfermedad, el éxtasis del arte y el misterio de la muerte son algunos de esos temas intemporales que Sándor Márai trata magistralmente en estas páginas, la última obra que publicó en su país antes de exiliarse.
En la cumbre de su fama como pianista, Z. se dirige en tren a Florencia invitado por el gobierno italiano para dar un concierto. Poco antes de cruzar la frontera, se siente indispuesto y, tras su actuación, debe ser ingresado en un hospital florentino aquejado de una rara enfermedad vírica. Allí, mientras se debate entre la vida y la muerte, tendrá lugar un diálogo intenso y decisivo con el médico que lo atiende, una indagación sin concesiones sobre el precario equilibrio entre el poder curativo de la ciencia y el espíritu de lucha del paciente. Una noche, presa del delirio causado por la morfina, Z. escucha una voz femenina que le susurra: «no quiero que mueras». Las palabras actúan como un revulsivo que lo llevará a replantearse aspectos fundamentales de su vida.
Pocas veces una novela ha tratado con tanta elegancia y lucidez la profunda relación entre médico y enfermo. Ante el ineludible encuentro con el dolor y la enfermedad, a Z. sólo le queda bucear en los límites de su ser y de sus fantasmas personales.

Mi opinión: Márai habla aquí de las consecuencias de la pasión con esa narrativa psicológica, filosófica y profundamente culta que me llamó la atención desde su primera novela y que le sigue confirmando como mi autor favorito.

miércoles, 17 de marzo de 2010

El hombre que plantaba árboles, Jean Giono

En una yerma comarca de Provenza, un hombre solitario planta centenares de miles de árboles y transforma en un paraíso lleno de vida lo que antes era una región inhóspita y casi deshabitada. Es la historia de Elzéard Bouffier, un personaje inolvidable por su desinterés, por su enorme generosidad y por dejar huella en la tierra sin anhelar recompensa alguna. Jean Giono, uno de los escritores franceses más importantes de este siglo (XX), creó el personaje de Bouffier para “hacer que la gente amara a los árboles, para ser más exacto, hacer que amen el plantar árboles”. En su obra alienta una comunión con el silencio mundo de las plantas, que purifica y renueva la tierra que nos rodea, nos reconforta y nos reconcilia

Mi opinión: tan breve como perfecto. Un precioso relato.

viernes, 19 de febrero de 2010

La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey, Mary Ann Shaffer

Enero de 1946: Londres emerge de las sombras de la segunda guerra mundial. La escritora Juliet Ashton está buscando el argumento para su próximo libro. ¿Quién podría imaginarse que lo encontraría en la carta de un desconocido, un nativo de la isla de Guernsey, a cuyas manos ha llegado un libro de Charles Lamb que perteneció a Juliet? A medida que Juliet y el desconocido intercambian cartas, ella se queda atrapada en un mundo maravillosamente excéntrico. La sociedad literaria del pastel de piel de patata de Guernsey (nacida como una coartada espontánea cuando sus miembros fueron descubiertos rompiendo el toque de queda de los alemanes) contiene una galería de personajes profundamente humanos, divertidos, encantadores, desde granjeros a frenólogos, todos amantes de la literatura, que sobrellevaron la ocupación nazi organizando reuniones de lectura sobre novelas clásicas, siempre alrededor de un pastel de patata. Juliet empieza una importante correspondencia con los miembros de la sociedad, pequeñas joyas que hablan de libros y del placer de la lectura, de la amistad, de la vida cotidiana y del impacto reciente que la ocupación alemana ha tenido en sus vidas. Cautivada por sus historias, decide visitarles, y lo que encuentra le cambiará para siempre.

Mi opinión: aunque no llegue a ser de mis preferidos, reconozco que no he podido dejar de leer este libro en cuanto me he asomado a sus páginas. Rebosa humor inglés, amor por los libros, una época histórica que engancha y toda la galería de personajes está logradísima. Sobre todo Juliet, la protagonista.

jueves, 4 de febrero de 2010

Cuadernos de escritura, Carlos Pujol

Además de poeta y de novelista, Carlos Pujol (Barcelona, 1936) tiene en su haber importantes trabajos como traductor y como crítico literario. También se dedicó durante algunos años a la enseñanza de la literatura en la Universidad de Barcelona. En este libro, se reúnen algunos textos en torno a la creación literaria y al papel de los escritores, en los que aporta su experiencia como lector, como estudioso de la literatura, como escritor y como crítico.

La primera parte del libro se compone de notas inéditas escritas en otoño de 1984, en forma de aforismos breves que aunque “se expresen de una manera tajante (…), hay aquí muchas menos certezas de lo que se podría imaginar”. La segunda, Tarea de escribir, se divide en dos partes: Aforística y Sobre leer y escribir, para la que ha recuperado veintidós artículos publicados hace años en dos periódicos madrileños. El volumen se concluye con Memorandum. Palabras para escribir, una nueva serie de aforismos anotados en 2008.

Un libro que ayuda a pensar sobre la creación literaria y a distinguir el grano de la paja, tarea nada fácil por los intereses económicos, ideológicos o mediáticos que últimamente suelen acompañar a las promociones de libros y de autores.